Todo el día me ha rondado este pensamiento, pero apenas tengo un momento para escribirlo.
Si aún estuvieras aquí, con nosotros....
... hoy habrías cumplido 85 años.
Pero tú habitas en mi mente y me corazón, así que ¡Feliz cumpleaños, mamá!

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Ayer fue tu cumpleaños mamá: habrías cumplido 83.
Lo había olvidado por completo, entre la empapada y la incomodidad de sentir toda la ropa húmeda hasta llegar a casa para cambiarme, meterme en la cama para poderme quitar el frío…
Y en la noche, mi primo de Guadalajara nos envió esta foto que te tomó hace años. Si mal no recuerdo, fue durante la visita que hicimos mientras me recuperaba de la fractura del dedo meñique.
Si aún estuvieras aquí mamá, ¿cómo sería este presente?. Me quedo con la pregunta en los labios.
Por cierto… Feliz no cumpleaños.
Fin de semana de fiesta con la familia.
Después de un año, volví a ver a mi nieta sobrina, y como buena familia, estuvimos tomando fotos y filmándola hasta que nos cansamos.
Ella es muy sonriente, muy alegre, y los papás se ven la mar de contentísimos y orgullosos.
No es para menos. Ella es un sol vuelta carne.
- Ya se te juntó tu yunta.
- ¿Yunta?. (cara de sorpresa) ¿De qué o por qué?
- (Responde con una mirada pícara) Si, ahí tienes tu par de bueyes.
Estoy contenta. Ya esta de nuevo mi sobrina en casa. Ella aún sigue agotada por el viaje y la falta de sueño, pero poco a poco iremos retomando de nuevo el ritmo.
La extrañaba mucho! Ya toy contenta de nuevo. :)
Viernes 13 Agosto 1999.
4:00 - 5:00 amFinalmente hoy descansó mi mamá.
No le fue doloroso... murió al estar dormida. No sé si se cansó de estar aquí [hospitalizada], si prefirió a que yo estuviera [cuidándola] o a que la fecha fuera similar a la de mi papá, aún cuendo no coincidiera con el mes.
Ya no tiene dolor... eso es lo más importante. Y tampoco tuvo que verse a sí misma tratando de rehabilitarse en su estado de invalidez parcial. [Ella era tan independiente]
Creo que se cansó de que uno le dijera qué hacer, y como era su costumbre, decidió ir a ver a su esposo y a sus padres.
Descansa en paz, mujer increíble, mujer amorosa.
Descansa en paz.
«El MATRIMONIO es un contrato civil entre un solo hombre y una sola mujer que se unen en sociedad legítima para perpetuar su especie y ayudarse a llevar el peso de la vida.
Este es el único medio moral de fundar la familia, de conservar la especia y de suplir las imperfecciones de individuo, que no puede bastarse a sí mismo para llegar a la perfeción del género humano. Este no existe en la persona sola, sino en la dualidad conyugal. Los casados deben ser y serán sagrados el uno para el otro, aún más de lo que es cada uno para si.
El hombre, cuyas dotes sexuales son principalmente el valor y la fuerza, debe dar y dará a la mujer protección, alimento y dirección, tratándola siempre como a la parte más delicada, sensible y fina de sí mismo y con la magnimidad y benevolencia generosa que el fuerte debe al débil, esencialmente cuando este débil se entrega a él, y tomando en cuenta que la sociedad se lo ha conferido.
La mujer, cuyas principales dotes sexuales son la abnegación, la belleza, la compasión, la perspicacia y la ternura, debe dar y dará al marido, obediencia, agrado, asistencia, consuelo y consejo; tratándole siempre con la veneración que se debe a la persona que nos apoya y defiende y con la delicadeza de quien no quiere exasperar la parte brusca, irritada y dura de sí misma. El uno y el otro se deben y tendrán respeto, deferencia, fidelidad, confianza y ternura; ambos procurarán que lo que el uno esperaba del otro, al unirse con él, no vaya a desmentirse con la unión. Ambos deben de prudenciar y atenuar sus faltas. Nunca se dirán injurias, porque las injurias entre los casados, deshonran al que las vierte y prueban su falta de tino o de cordura en la elección, ni mucho menos se latratarán de obra, ya que es villano y cobarde abusar de la fuerza.
Ambos deben prepararse con el estudio, amistosa y mutua corrección de sus defectos, a la suprema magistratura de padres de familia, para que cuando lleguen a serlo, sus hijos encuentren en ellos buen ejemplo y una conducta digna de servirles de modelo. La doctrina que inspiren a esos tiernos y amados lazos de su afecto, harán su suerte próspera o adversa y la felicidad o la desventura de los hijos será la recompensa o el castigo, la ventura o la desdicha de los padres.
La sociedad bendice, considera y alaba a los buenos padres por el gran bien que le hacen, dándole buenos y cumplidos ciudadanos; y la misma, censura y desprecia debidamente a los que por abandono, por mal entendido cariño o por su mal ejemplo, corrompen el depósito sagrado que la naturaleza les confió, concediéndoles tales hijos. Y por último, cuando la sociedad ve que tales personas no merecían ser elevadas a la dignidad de padres, sino que solo debían haber vivido sujetos a la tutela como incapaces de conducirse dignamente, se duele de haber consagrado con su autoridad la unión de un hombre y una mujer que no han sabido ser libres y dirigirse por sí mismos hacia el bien.»(Epístola de Melchor Ocampo)
Llegó en noviembre para -al fin- poderla conocer. Pero el trabajo y la falta de oportunidad postergaron el saludo y la bienvenida a este planeta surrealista.
Al crecer, ella también tendrá un poquito de cordura que sazonará la alegre locura que es característico en nuestra familia. Y su magia ya hace efecto arrancándonos las sonrisas y la ternura con su presencia.
Nuestra familia ha sido tomada por las flores... Y que el cielo nos libre de cordura!
Ella es Brenda, mi hermosa sobrina-nieta...