Es extraña la mente. A veces se pierde la mente con el sonido de una voz, voz lejana explicando, hablando, arrullando... Navega en sus pensamientos y deja de escuchar aquella voz.
Una interrupción. Risas. La mente regresa a prestar atención, pero la voz nuevamente vuelve a arrullar.
Perderse otra vez y desconectarse de lo que ocurre alrededor. No interesa nada más que explorar las ideas que van surgiendo sin ton ni son. Es más entretenido, más enriquecedor. Se van hilando palabras entre esas ideas creando historias, poemas, sueños, deseos...
La voz trae de regreso una vez más. ¡Despierta!. Comportarse, interactuar, comentar un poco sobre el tema para no demostrar el aburrimiento que provoca aquella y sus palabras.
Capturar los sueños despiertos. Si. Escribir en este block de notas todos estos sueños que las voces inducen para después poderlos pulir y plasmar.
Quizá, al final de la reunión de trabajo, logre despertar.
2 comentarios:
Cierto, a veces aunque trates de concentrarte dejas de oír las palabras, oyes la voz como un sonido pero sin contenido.
Oh, si!... y como era un tema por demás aburrido el que estaban comentando en esa reunión, me desconecté para escribir este cuentito-experiencia.
Yo creo que me miraban con curiosidad de que yo estuviera concentrada escribiendo. jejejeje
Un saludo y un placer conocerte Tramontana!
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